Un sismo de magnitud 7,2 remeció este jueves 20 de agosto la región Ayacucho y fue percibido en varias zonas del país. Aunque por su magnitud el movimiento podía generar daños importantes, el impacto en superficie fue menor debido, principalmente, a que ocurrió a 108 kilómetros de profundidad, según el Instituto Geofísico del Perú (IGP). El balance preliminar del Centro de Operaciones de Emergencia Regional Ayacucho (COER) registra 33 viviendas afectadas, tres personas lesionadas durante la evacuación y daños puntuales en infraestructura, pero no se reportan víctimas mortales.
El movimiento se produjo a las 1.00 p. m., con epicentro en el distrito de Coracora, provincia de Parinacochas, Ayacucho, y alcanzó una intensidad de III-IV en esa localidad. El COER Ayacucho informó, además, que 18 centros poblados resultaron afectados y que continúan las evaluaciones para determinar la magnitud total de los daños.
Horas después del terremoto principal, Ayacucho volvió a temblar. El IGP reportó una réplica de magnitud 4,2, nuevamente con epicentro en Coracora, provincia de Parinacochas, y a una misma profundidad que el sismo de mayor magnitud.
El movimiento fue registrado después del sismo principal y generó nuevamente preocupación entre los habitantes de la zona. Las autoridades mantienen activo el monitoreo ante la posibilidad de nuevas réplicas.
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¿Por qué el sismo de 7,2 no fue tan destructivo?
La profundidad del terremoto es uno de los principales factores que explican la diferencia entre la magnitud registrada y los daños reportados. El jefe del IGP, Hernando Tavera, explicó que un movimiento ocurrido a 108 kilómetros bajo tierra genera un sacudimiento de menor intensidad en la superficie, aunque sus ondas pueden desplazarse a distancias mucho mayores.
Por ello, el sismo pudo sentirse en Lima y varias regiones del sur del país, pero sin producir una sacudida superficial tan intensa como la que podría generar un evento de similar magnitud ocurrido a menor profundidad.
En Coracora, además, las características del terreno y de las edificaciones habrían contribuido a que el impacto estructural sea menor. Tavera señaló que se trata de una zona andina y que sus suelos semicompactos podrían haber favorecido una respuesta adecuada de las estructuras.
El movimiento fue descrito principalmente como ondulatorio y prolongado en las ciudades alejadas del epicentro. En edificios altos pudo percibirse con mayor claridad debido a que las ondas que recorren grandes distancias conservan frecuencias capaces de generar una ligera oscilación.
Reportan 33 viviendas afectadas y tres personas lesionadas
El balance preliminar del COER, actualizado durante la tarde del jueves, muestra afectaciones en diferentes localidades de Ayacucho. En Puquio se reportaron ocho viviendas afectadas y tres personas con lesiones leves durante la evacuación. En Leoncio Prado también se registró una vivienda afectada.
En la provincia de Parinacochas, el reporte consignó afectaciones en Coracora, Pullo, Upahuacho y Chumpi. En esta última localidad se registraron viviendas afectadas, mientras que en Pullo se reportaron daños en viviendas y un establecimiento de salud.
El jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), Luis Vásquez Guerrero, señaló que el reporte continúa actualizándose debido a que brigadas y autoridades locales se desplazan hacia las zonas más alejadas para realizar la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN).
"Afortunadamente, no hay ningún reporte de daño a la salud de las personas", señaló Vásquez, quien precisó que el monitoreo continúa para determinar si existen nuevas afectaciones.
En Coracora, las autoridades también reportaron derrumbes de cerros, aunque inicialmente sin afectación a personas. Asimismo, se identificaron daños en instituciones educativas y otras infraestructuras que permanecen en evaluación.
Vías bloqueadas y servicio de agua interrumpido
El terremoto también provocó deslizamientos y bloqueos de vías de comunicación en sectores de Parinacochas. Las autoridades informaron sobre afectaciones en carreteras de la zona, mientras continúan las inspecciones para determinar si es necesario ejecutar trabajos de rehabilitación.
También se reportó la interrupción del servicio de agua en localidades como Chuquimarán, Tambo-Quemado y Buena Vista.
El COER Ayacucho mantiene el monitoreo de los distritos afectados y ha movilizado personal de la Gerencia Regional de Gestión de Riesgo de Desastres para recopilar información y determinar las necesidades de la población.
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Cusco: sismo se sintió, pero no dejó daños de consideración
En Cusco, el movimiento fue percibido por la población y generó evacuaciones preventivas, pero las autoridades descartaron daños estructurales de consideración en los principales puntos inspeccionados.
El director de Indeci Cusco, general de brigada (r) Miguel Reyna Basalar, informó que el sismo se sintió de manera leve en la mayor parte de la región y que no se habían reportado daños personales.
Defensa Civil inspeccionó el Palacio de Justicia, el colegio Ciencias y otros puntos del centro histórico. Una aparente fisura observada en el Palacio de Justicia resultó ser una junta de dilatación entre dos estructuras, por lo que no representa un riesgo para el edificio.
Sin embargo, el COEN incluyó al Hospital Regional del Cusco entre las infraestructuras que presentaron afectaciones y continúa la evaluación para determinar el nivel de los daños.
¿En qué regiones se sintió el sismo de 7,2?
El movimiento tuvo una amplia zona de percepción debido a su profundidad. El COEN informó que fue sentido fuerte en los distritos de Coracora, Chumpi, Coronel Castañeda, Pacapausa, Pullo, Puyusca, San Francisco de Ravavayco y Upahuacho, en Parinacochas, así como en Nazca, Ica.
En Ica y Pisco fue percibido de manera moderada, mientras que en zonas de Apurímac y Moquegua el movimiento fue leve.
También se sintió en Lima, Arequipa, Cusco, Puno, Abancay e Ilo, principalmente como una oscilación prolongada. En la capital, la percepción fue más notoria para algunas personas que se encontraban en edificios altos.
El jefe del IGP explicó que esto no significa que el sismo “haya llegado” hasta Lima, sino que las personas percibieron el paso de las ondas sísmicas generadas por el terremoto.
El terremoto no “liberó” el riesgo de otro gran sismo
El movimiento también generó interrogantes sobre si un sismo de 7,2 podría haber liberado parte de la energía acumulada y reducido la posibilidad de un terremoto mayor frente a la costa peruana.
Tavera descartó esta posibilidad. Explicó que el terremoto de Ayacucho tuvo un origen continental y profundo, mientras que el gran terremoto que podría ocurrir frente a la costa peruana corresponde a un proceso tectónico diferente, asociado a la interacción de las placas frente al litoral.
Por ello, la ocurrencia del sismo en Ayacucho no significa que se haya reducido el riesgo de un gran terremoto en la costa.
Autoridades mantienen evaluación de daños
El COEN, el COER Ayacucho, Indeci y las autoridades locales continúan con la evaluación en las zonas afectadas. Debido a que varias comunidades se encuentran alejadas, los primeros reportes podrían modificarse conforme las brigadas lleguen a cada localidad.
Hasta el momento, el balance preliminar da cuenta de 33 viviendas afectadas, personas lesionadas durante la evacuación, daños en establecimientos e infraestructura y vías afectadas, pero no registra víctimas mortales.
Vásquez pidió a la población mantener activos sus planes de emergencia, tener preparada una mochila de emergencia, identificar zonas seguras y establecer mecanismos de coordinación familiar ante eventuales réplicas.
El sismo de Ayacucho demuestra que la magnitud no es el único factor que determina la destrucción de un terremoto. La profundidad, las características del suelo, la distancia al epicentro y la calidad de las construcciones son elementos determinantes para explicar por qué un movimiento de 7,2 puede sentirse en buena parte del país y, al mismo tiempo, dejar un nivel de daños considerablemente menor al esperado por su magnitud.
Fuente original: La Republica

